
Evite que las lámparas IR se degraden o se dañen
Si utiliza lámparas IR en sistemas de tipo Santex, seguramente sabe que estas no permanecen encendidas todo el tiempo. Están en un ciclo constante de encendido y apagado. Miles de ciclos como estos causan un estrés enorme en los componentes electrónicos. Si el soporte del filamento no está diseñado para resistir ese tipo de estrés, el alambre de tungsteno comienza a deformarse. Y una vez que se deforma, choca con la envoltura de cuarzo, lo que provoca un cortocircuito… y así, su lámpara se daña.
Lidiando con la fatiga de los componentes
Pasamos mucho tiempo tratando de encontrar la mejor forma de evitar que los componentes se degraden debido al uso continuo. La física es bastante simple: el calor hace que el metal se expanda, mientras que el enfriamiento lo hace contraerse. Para evitar esta deformación, utilizamos soportes de cuarzo de alta pureza y una tensión específica en los mismos. El objetivo es asegurarnos de que el filamento vuelva siempre a su posición correcta. No nos basamos en conjeturas; probamos estos componentes durante decenas de miles de ciclos para asegurarnos de que puedan resistir un uso intensivo sin fallar.
Encontrando el equilibrio perfecto
Es necesario encontrar el equilibrio adecuado. Si el soporte es demasiado blando, la lámpara se deforma y se daña rápidamente. Pero si es demasiado rígido, el vidrio no puede resistir los cambios de temperatura y se agrieta. Hemos invertido mucho tiempo en ajustar esa tensión. Queremos que la lámpara mantenga su punto focal y sus características originales, incluso después de meses de uso intenso. Simplemente funciona.
La precaución importante
Hay algo que debe tener en cuenta: esta durabilidad requiere cierto cuidado con la tensión eléctrica. Si conecta las lámparas a plena potencia de inmediato, causará daños en los soportes, independientemente de cuán resistentes sean. Es necesario ajustar la fuente de alimentación para que sea compatible con las características térmicas de la lámpara. Construimos estos dispositivos para que puedan resistir altas cargas, pero su sistema eléctrico también debe estar bien ajustado para que funcionen correctamente a largo plazo.