
Deje de adivinar dónde colocar las lámparas: una forma más inteligente de configurar las máquinas de estirado Configurar una máquina de estirado de gran tamaño no es tan sencillo como simplemente colgar algunas lámparas y encender un interruptor. Si la disposición de las lámparas no es precisa, se forman zonas frías en el material a procesar. Y las zonas frías causan una contracción desigual del material y también generan un gran desperdicio de energía eléctrica. En lugar de arriesgarnos a adivinar, utilizamos “gemelos digitales” y algoritmos de diseño para resolver todos los problemas antes de instalar cualquier componente en la máquina. La física detrás de todo esto El objetivo es simple: queremos que el calor afecte de manera uniforme todo el área del material. Para lograrlo, determinamos cómo cada lámpara irradia calor en un espacio virtual. De esta manera podemos ver exactamente dónde hay zonas con menos calor. Ya no es necesario estimar manualmente la distancia entre las lámparas. Utilizamos algoritmos para determinar cómo se solapan las ondas infrarrojas. Así, evitamos quemar el centro del material mientras los bordes apenas se calientan. ¿Por qué la simulación es mejor que el método tradicional? La mayoría de las personas dependen de reglas aproximadas para determinar la colocación de las lámparas. La verdad es que eso es un riesgo. Con los “gemelos digitales”, podemos probar diferentes ángulos y alturas de las lámparas en un modelo virtual. También podemos probar diferentes tipos de materiales y velocidades para ver cómo cambia la distribución del calor. Lo mejor es que, si detectamos una zona fría en la simulación, podemos simplemente mover la lámpara 50 mm para eliminar esa zona fría. Es mucho más fácil mover una lámpara virtual que perforar nuevos orificios en el marco de acero de la máquina. Encontrando el equilibrio perfecto Puede pensar: “¿Por qué no colocar tantas lámparas como sea posible?” Pero hay un problema: más lámparas significan un mayor consumo de energía. Además, si se exagera, el sistema de refrigeración podría no ser capaz de manejar todo ese calor generado dentro de la máquina. Es necesario encontrar un equilibrio: se necesita suficiente calor para realizar el trabajo, pero no tanto como para dañar la máquina o supercalentar la habitación. Utilizamos la simulación para determinar el número mínimo de lámparas necesarias para alcanzar la temperatura deseada. Es sencillo, eficiente y funciona realmente bien.