
Dando una segunda vida a su línea de recubrimiento en polvo
Seamos honestos: la mayoría de nosotros tenemos algún equipo en el taller que, en realidad, representa una gran pérdida de energía. Para muchos talleres, ese equipo es precisamente la línea de recubrimiento en polvo. Se nota que la temperatura no es la misma que antes, las facturas aumentan constantemente, y uno se pregunta si realmente es necesario invertir una fortuna en un horno nuevo para poder seguir trabajando.
Pero aquí está el secreto: probablemente no sea necesario. A veces, basta con reemplazar los elementos infrarrojos antiguos por tubos de alta densidad para solucionar el problema.
Por qué esto funciona
No se trata solo de “más calor”. Se trata de cómo ese calor llega a las piezas que se están recubriendo. Utilizamos principalmente ondas infrarrojas de corta longitud, ya que estas penetran mucho más rápido en la capa de polvo que simplemente el aire caliente. Al instalar elementos nuevos, las piezas alcanzan rápidamente la temperatura adecuada para su curado. Y cuando eso sucede, puede aumentarse la velocidad del transportador. Así, se producen más piezas por tiempo, y hay menos esperas.
Los problemas que pueden surgir durante la instalación
No se puede simplemente colocar cualquier tubo allí. Debemos considerar cómo funciona su sistema eléctrico: si funciona con 220V o 380V, y calcular la potencia necesaria. Si se utiliza demasiada potencia, es posible que se dañen los contactos eléctricos. Antes de cambiar los elementos por otros de mayor potencia, revise los calibres de los cables. Es una verificación de cinco minutos que le evitará problemas graves en los terminales.
La realidad
Los nuevos elementos son geniales, pero no son mágicos. Si la carcasa del horno pierde calor de manera excesiva, o si los sellos de las puertas están dañados, los nuevos elementos seguirán trabajando duro para compensar esa situación. Eso significa que los nuevos elementos se agotarán muy rápido. Mientras reemplaza los elementos, también revise el aislamiento del horno. Arregle las fugas primero. Es una forma sencilla de obtener la sensación de tener una máquina nueva, sin tener que pasar por el caos de tener que reemplazar toda la línea de recubrimiento. De esta manera, obtendrá un curado uniforme, y no tendrá que lidiar con semanas de inactividad.