
Deje de adivinar si su horno para recubrimiento en polvo realmente está funcionando
La mayoría de las líneas de recubrimiento en polvo son una especie de apuesta arriesgada. Se realizan las verificaciones manuales, se sigue un plan de mantenimiento… pero uno solo puede esperar que no se dañe el lote de piezas que se están procesando.
Nos estamos alejando de este enfoque. En lugar de confiar únicamente en la suerte, estamos creando sistemas que pueden indicar cuándo algo no funciona correctamente.
Cómo funcionan estos sistemas “inteligentes”
Imagínelo así: hemos colocado sensores directamente dentro del sistema de calefacción. Estos sensores monitorean las fluctuaciones de voltaje y los niveles de infrarrojos en cada zona.
Si un elemento calefactor deja de funcionar o un contactor falla, el sistema no se limita a mostrar un mensaje genérico como “Error 404”. En lugar de eso, indica exactamente dónde está el problema. Ya no es necesario pasar tres horas buscando una lámpara defectuosa dentro de un horno de 20 metros de largo. Simplemente se va directamente al lugar donde está el problema y se lo arregla.
Poder versus control
Para acelerar el proceso, utilizamos emisores de infrarrojos de alta potencia. Estos dispositivos reducen enormemente el tiempo de secado de las piezas. Pero también causan estragos en el equipo.
Para evitar que todo se derrita, utilizamos controladores PID de bucle cerrado. La idea es que el sistema mida la temperatura de la propia pieza, y no solo la temperatura del aire que la rodea.
Es rápido. Muy rápido. Pero hay que tener cuidado. Si no se ajusta la velocidad del transportador para que coincida con la temperatura del horno, se podrían dañar los bordes de las piezas más delgadas.
Uso en el taller
Hemos diseñado estos sistemas de forma que se puedan instalar fácilmente. Cuando la herramienta de diagnóstico indica que algo está roto, basta con reemplazar el módulo correspondiente. No es necesario volver a conectar todos los cables. De este modo, lo que solía tomar toda una tarde de inactividad ahora solo lleva unos minutos.
Pero hay un inconveniente: este equipo ocupa más espacio. Se necesita un gabinete más grande y una fuente de alimentación fiable. Además, si la electricidad de su planta es inestable, será necesario utilizar filtros de alimentación para evitar que los sensores den alarmas falsas.