
¿Por qué la mayoría de los calentadores de infrarrojos fallan en las tiendas textiles? (Y cómo los arreglamos) Pasamos tiempo recorriendo unas 2,000 talleres de impresión y teñido. Queríamos averiguar dónde era que realmente fallaban las lámparas de infrarrojos estándar. Resulta que la mayoría de los calentadores comerciales están diseñados para usarlos en laboratorios, no en líneas de producción reales. No están preparados para enfrentar el polvo, la humedad y las vibraciones constantes que existen en una fábrica. Por eso, tuvimos que volver a diseñar estos calentadores desde cero.
Lograr una temperatura adecuada Al secar telas, es necesario equilibrar la cantidad de calor necesaria para fijar los colorantes, pero sin llegar a dañar la tela. Pasamos mucho tiempo analizando la relación entre la potencia y la longitud del filamento. Al utilizar una voltaje más alto, podemos transmitir más energía a través de un filamento más fino. Esto aumenta la densidad de calor por centímetro cuadrado, lo que significa que el tiempo de curado se reduce significativamente. Pero hay un problema: si se aplica demasiada potencia a un tubo corto, el vidrio de cuarzo puede dañarse. Además, si los ventiladores de enfriamiento no son suficientemente eficaces, los extremos del tubo se quemarán demasiado rápido. Es algo que hay que tener en cuenta.
Detalles importantes Pasamos a utilizar vidrio de cuarzo de paredes gruesas. ¿Por qué? Porque cuando la temperatura sube mucho, el vidrio barato se deforma bajo su propio peso. Eso no puede permitírselo nadie. En cuanto a los conectores, utilizamos bases R7 o SK15. Funcionan bien y se adaptan perfectamente a la mayoría de los equipos industriales. También eliminamos esos clips frágiles; siempre parecen soltarse en cuanto arranca el motor del transportador. Nadie tiene tiempo para eso.
Hacer que funcionen en condiciones reales Estas lámparas funcionan muy bien en hornos de curado o en máquinas de estirado de telas. Lo importante es que el calor llegue directamente a las fibras de la tela. Ajustamos la longitud de onda para que coincida con la forma en que las telas absorben el calor. De esta manera, se desperdicia menos energía. En lugar de calentar el aire del almacén, el calor va directamente a la tela. Así, su factura de energía disminuirá.
**Un consejo rápido:**Revise bien sus conexiones eléctricas. Asegúrese de que sean adecuadas para la corriente que se necesita. De lo contrario, tendrá problemas con las caídas de voltaje en las largas líneas de producción.